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Y ya van cuatro ediciones de esta carrera, como pasa el tiempo, me estoy haciendo mayor, jeje...
El haber participado en todas las ediciones me permite ver la progresión que ha tenido esta prueba. 
A nivel organizativo, todos los años ha ido mejorando exponencialmente con un trato excelente al corredor, facilidades en las inscripciones, página web, entrega de dorsales, DVD con fotos y vídeo, trazado muy bonito, muy buena señalización, avituallamientos abundantes (esto por la experiencia de los compañeros porque este año no me paré a probarlos).
Todo esto ha hecho que las inscripciones suban año tras año y como no podía ser de otra forma, esta edición ha superado los cuatrocientos participantes. Un detalle muy importante a tener en cuenta es la extraordinaria participación femenina de este año, creo que la distancia de 14 kms. ayuda mucho en esto.
Y vamos a la crónica. Como siempre esto empieza con la quedada con los compañeros para tomarnos el café de rigor, comentar los entrenos, las pruebas futuras y echarnos unas risas. Salimos hacia el circuito de Los Nateros, aparcar en la zona y comenzar con los preparativos.
La estrategia está clara, salir rapidito al principio para evitar los tapones que se producen en la subida a la montaña del principio. Este año no dimos la vuelta al circuito sino que salimos hacia abajo por la carretera para recorrer una sendero/pista agrícola, me gustó este cambio. La subida a la montaña estaba muy limpia y se podía hacer rápida. Al llegar arriba, veo que los primeros ya están abajo, ¡estos tíos vuelan!.
Recorremos una pista que nos acerca al barranco, objetivo cumplido, no he cogido tapones. Empiezan los senderos más técnicos. El ritmo se ralentiza pero intento correr todo lo posible, la zona es preciosa y hace un poco más llevadero el sufrimiento. En cada cruce hay alguien de la organización marcando el recorrido, gracias a todos.
Los cuádriceps queman en las subidas más fuertes, me había prohibido caminar en esta zona pero la salida tan rápida pasa factura, no pasa nada, camino rápido. LLegamos a la pista y voy cogiendo gente, esto me anima y alargo la zancada. Entramos de nuevo en el sendero y voy muy cómodo, en las zonas llanas v en las pistas adelanto gente.
LLego a la zona donde se separan las dos carreras, los de 14 empiezan abajar, los de 21 seguimos hacia arriba por el sendero. Un poco antes había alcanzado a Pepe Padrón, le había picado un insecto en un ojo y estaba un poco tocado, fue pasar esta zona y volver a coger energías, no lo vi más en toda la carrera, vaya forma de subir...
El sendero de subida por el pinar, ¡durísimo!, en solitario agachando la cabeza para no ver el desnivel que había delante. LLegada a la pista y empezaba la bajada. Disfrutando mucho del sendero que estaba en muy buenas condiciones y permitía ir rápido. Las sensaciones era muy buenas y enseguida estábamos de nuevo en la pista. Tenía ganas de correr y las piernas pedían velocidad, se me pegó alguien detrás pero ni siquiera me giré para saber quien era, sabía que teníamos que salir de la pista por un sendero a la derecha pero, ¡sorpresa! este año nos lo pasábamos de largo para seguir por la pista y llegar de nuevo a la choza donde se habían separado las dos carreras.
En este sector siempre lo paso mal porque hay mucha piedra y mis tobillos no lo soportan muy bien. El chico que venía detrás me pasa y me invita a seguirlo, le digo que no puedo por el peligro de torcedura y a los pocos segundo ¡zas! me doblo el tobillo y me quedo cojo por unos momentos que se me hicieron eternos.
La verdad, se nota la diferencia al pasar esta zona entre llevar unos Trabuco y unos Pegasus, aquí es donde se echa de menos una buena estabilidad. Dudo incluso con poder seguir, me duele mucho y creo que me he hecho un buen esguince, después de unos cientos de metros veo que puedo seguir, pero con mucho cuidado, sobre todo en esta zona tan inestable.
Al llegar a la pista puedo pisar mejor y vuelvo a coger algo de velocidad pero las piernas ya van más justas, esta parte se nos suele hacer bastante dura a todos ya que la pista empieza a picar para arriba y se nos hace larga. Encima este año la han estirado un poco para bajar por otro sitio, al principio no me hizo mucha gracia, pero luego lo agradecí ya que la bajada estaba mucho mejor y mi tobillo sintió un gran alivio. Aún así me adelantaron algunos corredores ya que tuve que bajar bastante el ritmo.
Desde aquí ya se oía la megafonía de meta y pensar en la llegada aliviaba los dolores, seguía adelantando a mucha gente de la carrera corta. Se termina la bajada con el paseíto por el barranco y directos a meta por asfalto. Tiempo final 2:05:46, muy contento ya que le quité siete minutillos al tiempo del año anterior.
Pregunto por los compañeros y grata sorpresa, José Luis Febles tercero de la general y Suso Glez. quinto y primero M40.
Ahora a buscar algo de hielo para ponerle al tobillo, algo cojo me voy para el coche y a seguir viendo llegar a los compañeros.
¡¡NOS VEMOS EN LA PROXIMA!!

E. P.


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